miércoles, 19 de septiembre de 2018

Camino a la distopía

Logo de la película Metrópolis (1927)

Dicen que con el tiempo o la edad que viene a ser lo mismo uno acaba derrochando ilusiones y tarde o temprano acaba dándose un baño de esa cosa a la que llaman realidad. Sin embargo todavía quedamos algunos que debemos ser de esos tipos raros que navegan contracorriente y a pesar de los años seguimos creyendo en el humanismo y en esos otros conceptos que quizá más propicios de otros tiempos apostaban por hacer de este mundo un sitio mejor donde vivir para todos...

miércoles, 15 de agosto de 2018

Más allá del máster de Casado



A estas alturas del metraje no podemos adivinar el desenlace final del caso del nuevo presidente del PP, Pablo Casado, que presuntamente consiguió un máster de manera más que dudosa, cuando en 2008 era diputado por la Comunidad de Madrid y ya empezaba a despuntar una prometedora carrera política. Sin embargo no es estrictamente este el tema que nos ocupa hoy sí no la reacción de una parte de la ciudadanía que, de algún modo, pretende exculpar al mismo de dicho vilipendio por considerar el asunto una mera cuestión baladí...

sábado, 4 de agosto de 2018

De Franco, el rey y el estado.


En estos últimos días, semanas, años incluso en el primer caso, se dirimen en España dos debates con cierta conexión entre sí y que giran en torno a la figura del jefe del estado. Por una parte la exhumación de los restos del general Franco del Valle de los Caídos y de otra el dilema sobre las veleidades de la monarquía...

miércoles, 6 de junio de 2018

El estado soy yo (Luis XIV de Francia, el Rey Sol)


Luis Mª. Ansón ya nos contó hace unos años como desde la derecha conservadora arguyeron un plan para desalojar a Felipe González de la Moncloa aunque, según palabras del propio Ansón, pudieran hacerse tambalear las estructuras del estado. Si bien es cierto que en aquella ocasión les salió bien con la llegada de Aznar al gobierno, esa visión patrimonialista del Estado que tiene el nacionalismo conservador en España, representado de forma mayoritaria hasta hace poco por el Partido Popular y desde hace unos meses también por Ciudadanos en su iniciático viaje desde el centro izquierda poco tiempo antes, ha vuelto a jugarle sin embargo una mala pasada en la reciente moción de censura que le ha costado el gobierno a Mariano Rajoy y a su partido.

Ya le ocurrió en las elecciones generales del 14 de Marzo de 2004, cuando los atentados yihadistas de Madrid, 3 días antes, probablemente condicionaron las mismas y produjeron un vuelco sobre los resultados que se preveían. Ni los más favorecedores pronósticos para el PSOE ponían aquellos días en duda la victoria del PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, si acaso el único reparo existente era si éste lograría o no la mayoría absoluta, sobre el partido socialista de Rodríguez Zapatero.  La pésima gestión de aquellos atentados por parte del gobierno saliente de José Mª. Aznar y el recuerdo de las falacias de la guerra de Irak que el propio Aznar entorchó tan decididamente en contra de la inmensa mayoría de la opinión pública española, acabó propiciando que Mariano Rajoy cosechará su primera derrota electoral en su debut al frente de los populares.

Pero en su incapacidad para asumir la derrota, el Partido Popular alentó una paranoica teoría de la conspiración en la que se insinuaba al partido socialista como partícipe de los atentados, en una demencial trama en la que habrían intervenido también la banda terrorista ETA junto a la yihad islámica, todo ello con el fin de desalojar al PP del gobierno de España. Arropados por las cabeceras de algunos de sus medios afines de carácter más mediático, el PP mantuvo viva esa trama durante meses y por mucho que las fuerzas de seguridad y la propia justicia se desmarcarán de la misma hasta condenar a los islamistas culpables de aquellos salvajes atentados, el Partido Popular acabó manteniendo durante años encendida dicha llama.

Ahora con el resultado de la moción de censura presentada por Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, un recurso absolutamente legal, recogido en la Constitución y que es práctica habitual en España desde la aprobación de la misma, el Partido Popular vuelve a actuar del mismo modo, cuando tras haberla perdido y haber sido desalojado del gobierno, viene profiriendo reiteradas acusaciones como si de un acto ilegal o contra natura se tratara.

Es cierto que Pedro Sánchez es ya el actual presidente del gobierno de España sin haber ganado unas elecciones pero es que al Partido Popular se le olvida que en este país los ciudadanos no eligen al presidente del gobierno, si no que los que lo eligen son los diputados del Congreso por tratarse de una democracia parlamentaria. Que, de hecho, en España ni el presidente del gobierno, ni los ministros, tienen por qué ser diputados y por si les queda alguna duda los votos electos de los representantes que han elegido a Pedro Sánchez para presidente del gobierno suman casi un millón de votos más de los que se han opuesto a ello. Pero no solo y con eso, es que la moción de censura es un recurso que el PP ha utilizado en todos los niveles de la administración española siempre que lo ha estimado oportuno y, sin ir más lejos, hace solo unos días ha vuelto a hacerlo en Badalona con la intención de desalojar a su alcaldesa Dolors Sabater de Guanyem Badalona.

Otra cosa muy distinta es que Pedro Sánchez y el PSOE puedan salir adelante en la presente legislatura pero ni es el primero ni será el último caso en la Unión Europea de gobiernos minoritarios capitaneados por partidos que no han ganado las elecciones. Sin ir más lejos, a día de hoy, Portugal y Bélgica son gobernados en la actualidad por partidos que no ganaron sus respectivas elecciones y lo hacen fruto de coaliciones. Y no entremos ya en la gama de gobiernos minoritarios en coalición o pactos puntuales: Holanda, Suecia, Finlandia, Estonia, Reino Unido, Irlanda, Rumanía, Bulgaria, República Checa, Eslovaquia, Croacia, Austria y Dinamarca. En cada uno de ellos se dan variopintas condiciones en aras de la gobernabilidad del país e incluso, por señalar uno en concreto el caso danés es aún más significativo ya que su actual primer ministro pertenece al partido que resultó en tercer lugar en las elecciones.

Una práctica habitual en la Unión Europea y que, como puede comprobarse no tiene por qué impedir la gobernabilidad y, en muchos casos, es común en países de los que consideramos socialmente más avanzados del mundo.

En definitiva a Mariano Rajoy no lo ha echado de la jefatura del gobierno ningún contubernio al margen de lo legalmente establecido. A M. Rajoy quién lo ha echado ha sido la democracia y esa Constitución a la que tanto él como su partido tanto se jactan de abanderar como si fuera solo suya. Claro, a la vista está, sólo cuando interesa.



domingo, 3 de junio de 2018

M. Rajoy, punto y final. ¿Una nueva esperanza?

Al final, sí pasó factura la corrupción. Mariano Rajoy ha dejado su puesto como presidente del gobierno de una manera que hasta ahora no se había dado tras la restauración de la democracia en España. Por primera vez una moción de censura –a la cuarta fue la vencida: González vs Suárez, Hernández Mancha vs González e Iglesias vs Rajoy-, ha desalojado al inquilino de la Moncloa y, curiosamente, con más votos a favor de la misma de los que tuvo en su investidura, apenas solo 20 meses antes...

martes, 22 de mayo de 2018

El conflicto palestino: el interminable infierno de Tierra Santa.

«Se levantaron pueblos judíos en los lugares donde estaban los pueblos árabes. Ni siquiera conocéis los nombres de esos pueblos árabes, y no os culpo, porque ya no figuran en los libros de geografía, ni tampoco existen aquellos pueblos árabes.»
 (Moshe Dayan, politico y militar israelí, 1915-1981)

Esta frase del conocido militar hebreo pronunciadas en 1947 a modo de arenga en el Technion, el Instituto Tecnológico de Israel, ejemplariza de forma bastante explicita lo que acabaría siendo el genocidio palestino. Más de siete décadas después de aquello, quizá no habremos vuelto a contemplar en los últimos años mayor gesto de obscenidad en la política que el de la reciente  inauguración de la nueva embajada de EE.UU. en Jerusalén en medio de todo tipo de celebraciones y agasajos mientras a solo un centenar de kilómetros el ejército israelí reprimía a tiros y con sospechas incluso de otros alardes, las manifestaciones del pueblo palestino organizadas en contra de dicho acto y por los 70 años de ocupación de sus tierras. El resultado: más de un centenar palestinos muertos y más de un millar de heridos. Una vez más munición de guerra contra palos y piedras y con la impunidad manifiesta que caracterizan hechos como éste al estado de Israel...


martes, 1 de mayo de 2018

Puestos a hablar de este país…

¿Por dónde empezamos? Podríamos hacerlo por lo de Cifuentes o por el juicio de los ERE, ambos ahora en el candelero. O por la Gürtel, la Púnica, Lezo y un sinfín de casos de corrupción, «casos aislados» que diría el presidente del gobierno, que al día de hoy siguen acaparando los tribunales de justicia de este país, que se dirimen en dura competición entre sus más fieles seguidores «a ver quién es el que la tiene más grande» y confunden a la opinión pública poniendo a todos en el mismo rasero a través de sus incombustibles baterías mediáticas. Podríamos hablar también de Cataluña o de como un problema político se oculta tras una presunta causa judicial, mientras los verdaderos problemas de la gente se tapan bajo una sucesión de símbolos y banderas. Del imparable aumento de los desequilibrios sociales, de ese veintitantos por ciento de subida salarial de los ejecutivos del IBEX por el 0.8 % de sus empleados. De la temporalidad y la precariedad laboral, de la huida masiva de nuestros jóvenes allende de nuestras fronteras y hasta de las miles de personas que pierden la vida frente a nuestras costas víctimas de la desesperación causada por la guerra o el hambre, mientras miramos a otro lado y permitimos que las entrañas del Mediterráneo se conviertan en un depósito de cadáveres....